Por: Marcelo Alfaro
El destino parece querer reservarnos un nuevo desafío, una nueva ilusión. Una de esas que todos los leprosos estamos acostumbrados. Sí, porque mientras los sina pelean por la permanencia, nosotros no estamos acomodando de a poco en un Clausura que no tiene dueño y en el que queremos discutir el reinado. Ahora bajamos a Godoy Cruz, la sensación del campeonato, el único puntero e invicto. Pero más allá de la anécdota del resultado, lo rescatable es lo que mostró el equipo, sobre todo en una media hora entre el final del primer tiempo y el arranque del segundo que fueron brillantes. Hoy nos ilusionamos de nuevo, ajustando un par de piezas el sueño de volver a pelear el torneo es posible. Que ellos sigan participando, nosotros sigamos peleando…
El primer tiempo fue el partido de los minutos claves y que parecieron torcer el rumbo del desarrollo. A los 13 minutos Boghossian le bajó una pelota bárbara a Achucarro y el paraguayo le reventó el arco a Ibáñez. El balón pegó en el travesaño, picó al menos 50 centímetros adentro, pero ni el árbitro, ni el línea dieron gol. Esa jugada fue un freno para la Lepra que hasta ese momento era mejor y manejaba la pelota con autoridad. Godoy Cruz creció y a los 32 llegó la otra jugada que pudo haber marcado el partido. Alayes la entrega mal atrás, Schiavi le comete falta a Carranza y el Flaco ve la roja. Tiro libre que revienta el travesaño y le queda servida a Castillo quien la manda al fondo del arco. En un minuto estábamos, uno a cero abajo y con un hombre menos. Pero el equipo se puso de pie y tuvo la reacción que tienen los equipos maduros como lo es este Newell’s. A los 36 Olmedo vio la roja y a los 37 lo bajaron a Boghossian adentro del área. Fue penal, pero también debió haber sido roja para el uno mendocino. El grandote lo cambió por gol, era el segundo en dos partidos y así nos fuimos al descanso igualados, en goles y en jugadores. Demasiado para un equipo tan hambriento de gloria como este Newell’s.
EL arranque del complemento tuvo un solo dominador. Antes de los cinco ya estábamos arriba gracias a un gol de Boghossian que aprovechó un pase de Achucarro. Desde ahí todo fue nuestro. Con un buen manejo de pelota, con desbordes de Estigarribia, buenas pelotas cruzadas de Fromica y un Boghossian que se pareció mucho al del año pasado. Hasta los 30 fue un dominio a conciencia y si no hubo una mayor diferencia fue porque el equipo otra vez sufrió la misma eficacia que ante Atlético nos hizo perder dos puntos claves. A la media hora se cansó Bernardi y Godoy Cruz generó algo de peligro, aunque muy poco. Se ganó con autoridad. Queda para la semana dos temas a corregir. La eficacia para cerrar los partidos que están ganados y una mejor concentración atrás. Esa defensa que antes era imbatible, hoy sufre demasiado cada pelota cruzada. No marca bien y tal vez ya llegó el momento de pensar en cuatro en el fondo.
Se fue la primera parte del campeonato y estamos ahí. Con un partido menos comenzamos a soñar. La hinchada más popular se fue feliz. Por la entrega, por el triunfo, pero por sobre todas las cosas por la confirmación de un gran presente, de una gran temporada. La Sudamericana parece ya ser una realidad. Mientras vos, sina, seguís participando…