Estamos de fiesta Leprosos. Sí, porque más allá de los momentos, o de los presentes, lo cierto es que este 3 de noviembre nuestra querida institución cumple 104 años de existencia. Y claro, no es momento de amarguras, ni de malos pensamientos, sino de poner toda la energía positiva del festejo para salir adelante y superar este presente que nada tiene que ver con nuestra ya más que centenario historia. Es que Ñubel es muy grande para sólo reducirse a estos últimos doce años de una dictadura que ni el más soñador de los Leprosos hubiese imaginado. Nuestra gloria se escribió en estos 104 años con la mejor tinta y nadie, por más que quiera podrá borrarla. Porque fuimos los socios fundadores de aquella Liga Rosarina del siglo pasado que nos tiene como el club más ganador de la ciudad. Y claro, cómo no podía ser de otra manera, fuimos los primeros en ganar un clásico allá por 1905 cuando las primeras páginas se empezaban a escribir. Porque a Ñubel lo comenzó a hacer grande don Isaac el mismo que un día se cansó de tanta mediocridad y se decidió a dejarle algo a la ciudad de Rosario para que las generaciones venideras puedan disfrutar. Claro que jamás se imaginó que ese club hoy sería el más grande del Interior. Porque las expectativas de don Isaac seguramente se superaron aquella tarde del 2 de junio cuando su club se colgó la primera estrella de campeón y nada más y nada menos que en la cancha del sin aliento y ante su parcialidad. Tremendo homenaje para nuestro creador. Y don Isaac habrá saltado de contento cuando el Piojo armó ese equipo con todos los pibes que se criaron y desarrollaron en la pensión de Bella Vista y dieron la vuelta con una goleada histórica ante el Rojo, logrando un récord jamás igualado: Ñubel es el único equipo del país que salió campeón con todos jugadores surgidos de su cantera. Y fue él quien nos pasó este amor incondicional. Y fueron los años los que crearon esta locura tan linda, tan sentimental, tan pasional y tan sincera llamada Newell´s Old Boys. Porque somos diferentes. Porque alentamos en las buenas y en las malas. Porque somos los únicos privilegiados de todos los equipos del Interior que pudimos disfrutar de jugar dos finales de Copa Libertadores de América. ¿Sabés lo que darían algunos equipos por al menos llegar a la semi? Pero Ñubel lo hizo, y lo hará. Porque estamos creados y condenados al éxito, a la gloria. Porque nuestra gente no sabe de fracasos y sí de sobreponerse a las adversidades. ¿O acaso no te acordas cuando nos daban por muerto en la Bombonera y le sacamos el título a Boca de sus narices? Por eso somos diferentes. Porque el Diego se puso nuestra camiseta y nos eligió para volver. Porque por nuestro Parque se pasearon los pases de Martino, el Yaya, Roque Alfaro, Marito Zanabria. Porque en las tribunas del viejo estadio gritamos los goles de Cucurucho, el Bati, Balbo, la Chancha Cozzoni y el Galgo Dezzotti. Porque en el nuevo Coloso lo vimos a la Fiera, a Bernardi, a Rosales. Porque en nuestro banco de suplentes se sentaron el Piojo, el Tolo, Montes y el Gran Marcelo Bielsa. Porque el 12 de diciembre hicimos nuestra Buenos Aires y copamos el Obelisco en una procesión de 40.000 almas. Porque somos capaces de seguir alentando sin parar por más derrota que nos pase. Porque somos ÑUBEL CARAJO, ÑUBEL. Por todo esto, y por todas las glorias que van a venir te decimos: FELIZ CUMPLEAÑOS QUERIDO Y GLORIOSO NEWELL’S OLD BOYS.
LEVANTA LA COPA LEPROSO Y BRINDA QUE TODOS JUNTOS VAMOS A RECUPERAR A NUESTRO QUERIDO CLUB. 104 AÑOS DE HISTORIA NADIE NI NADA LOS PODRA BORRAR.
GRACIAS VIEJO POR HABERNOS HECHOS HINCHAS DEL MAS GRANDE Y GRACIAS A TODOS LOS QUE HICIERON ALGO PARA QUE NEWELL´S SEA HOY EL CLUB MAS GRANDE DEL INTERIOR CON LA HINCHADA MAS GRANDE DEL PAIS. Y UN GRACIAS ENORME A TODOS LOS JUGADORES QUE VISTIERON CON HONOR NUESTRA GLORIOSA CAMISETA.