Por: Marcelo Alberto
AL MAESTRO CON CARIÑO
Alguna vez Sarmiento dijo: “Las ideas no se matan”. Y nosotros, los Leprosos, deberíamos tomar esa frase como cabecera. Como un dogma para movilizarnos y seguir peleando por lo que hace más de cien años, don Isaac Newell nos enseñó: UN ÑUBEL LIBRE, QUE SEA DE LOS HINCHAS, DE LOS SOCIOS Y UN EJEMPLO PARA TODOS AQUELLOS QUE AMAN EL FUTBOL Y LA VIDA.
Cien años exactos se cumplen este 16 de la partida del hombre, pero del fortalecimiento de su pensamiento. A los 54 jóvenes años falleció el hombre que fundó ese sentimiento que ahora nosotros llevamos pegado en la piel, incrustado en el corazón y que vamos a defender contra quienes se pongan e intenten robarnos lo que tanto nos costó construir. Don Isaac Newell nació el 24 de abril de 1853 en Strood, una pequeña ciudad inglesa del condado de Kent, en el extremo sudeste de Inglaterra. Hijo de Joseph Newell y Mary Goodger, era poseedor de un espíritu aventurero y fanatismo por la actividad deportiva, especialmente el fútbol. Tuvo una vida intachable, con una honra propia de aquellos que amaron y defendieron la causa de Isaac y llevaron la bandera rojinegra tan alto cómo el se lo hubiese imaginado. Peleó durante gran parte de su vida contra una enfermedad que lo tuvo a mal traer, pero nunca bajó los brazos por tratar de plasmar el sueño de fundar el club que haría grande a Rosario. Así, mientras sus días se estaban apagando, convocó a su hijo, Claudio, para cerrar de una buena vez ese viejo sueño. Su hijo decidió que era una buena oportunidad para homenajear a su padre y entonces juntos escribieron en la historia el 3 de noviembre de 1903 para al eternidad el nombre de Newell’s Old Boys, o lo que ya todos conocemos como los viejos muchachos de Newell. Todo un símbolo de unidad y amor por ese club que comenzaba a nacer. Y tanto amor tenía esa familia por Newell’s que el mismo Claudio fue uno de los integrantes del primer equipo. Luego la historia ya la conoce el mundo: VEINTIDOS CAMPEONATOS LOCALES, DOS FINALES DE COPA LIBERTADORES, EL PRIMER CLASICO GANADO, 40 MIL PERSONAS DE VISITANTE, EL OBELISCO COPADO, MARADONA, CUCURUCHO, MARCELO, EL TATA, LA CHANCHA, MI MAYOR ORGULLO, Y ….
Logros, glorias, amor, pasión, honestidad, honradez, todos los atributos que nos dejó don Isaac el día de su partida. Por eso, a 100 años de su muerte, todos debemos reflexionar y pensar en que estamos ayudando al club que tantas alegrías nos dio. Sí, si crees que estás haciendo poco no importa, súmate, alentá, protesta, pedí por tus derechos, por los derechos que te dejó don Isaac y así, todos juntos recuperaremos el club que tanto amamos.
GRACIAS A DON ISAAC Y SU FAMILIA POR HABERNOS DADO LO QUE TANTO NOS APASIONA. POR HABER FUNDADO UN CLUB QUE YA PASO TODAS LAS FRONTERAS, POR HABER SEMBRADO LA SEMILLA DE LA PASION QUE HOY SIGUE CRECIENDO A PESAR DE AQUELLOS QUE SE EMPECINAN EN QUERER QUEDARSE CON TODO.
“Las ideas no se matan”, dijo Sarmiento. Claro que no, nunca las dejaremos morir…