Home Page
   



GRACIAS POR ESTA ALEGRÍA


   


“Con los huevos del equipo, con los huevos de la hinchada,
vamos Newell's que tenemos que ganar”. El resultado adverso,
tan injusto como impensado, a otras hinchadas –o pseudo
hinchadas– los hubiera enmudecido. Pero “la que nunca
abandona” no sabe de renuncios y, junto a nuestros queridos
jugadores, dio vuelta el partido para alegría de la inmensa
mayoría de la ciudad, que al caer la tarde se vio atronada
de bocinazos, embanderada de rojinegro. Carnaval puro,
como sólo sabemos hacerlo nosotros.

Fue desde el arranque del segundo tiempo que la voz del
pueblo leproso empujó los brazos del GRAN JUSTO VILLAR,
cada subida del tanito Vella, los anticipos de Garay y de Re,
el buen pie de Husain y Belluschi, y el talento comprometido
con la causa que derrochó el Burrito Ortega. Fue el vendaval
leproso que llegó arrinconó a los frágiles jugadores –eternos
buscadores de excusas en las malas– y transformó en una
postal la tribuna que da al Palomar, cubierta apenas en un
sesenta por cierto.


No se aceptan devoluciones

“No se aceptan devoluciones”, será la condición que pondrá
la C.D. de Newell's para el próximo clásico que nos toque de
local, luego de que ayer se supiera que el Sin Aliento había
devuelto casi dos mil populares y cerca de quinientas plateas,
en un acto bochornoso y cobarde, con el cual suman una
vergüenza más. Ya se sabe, son sin aliento, vendetrapos,
quemasedes, parlanteros y, ahora, devuelve entradas.

La siempre creativa “hinchada que nunca abandona” dejo
testimonio oral de tal actitud al cantar: “Oh, no tenés hinchada,
devolviste las entrada” y “Oh, cada vez son menos, las entradas
devolvieron”.
Igual, para el próximo clásico –o como se le llame a este partido
con la minoría gris de la ciudad– se entregarán las entradas con
la siguiente condición: “No se aceptan devoluciones”.

Ortega no te falla

Acordate Sin Aliento: el Burrito jugó y te vacunó. Te gritó el gol
en la cara, te bailó y dio todo por esta camiseta en el momento
en que más lo necesitábamos. Eso define la grandeza de un crack.
Así que la próxima vez que se te ocurra opinar sobre Ariel Arnaldo
Ortega, acordate que algo de él, está revolviéndose en tu interior.

Desde el fondo de nuestro corazón, Ariel, gracias.
Y vamos los pibes
Esto va para aquellos que remontaron el partido, los Vella, Re,
Spolli, Belluschi, Scocco y el inmenso Negrito Garay.
Pero también para los que en la reserva se despacharon con
humillante tres a cero, como para que de chicos los pichones de
sinaliento vayan mamando lo que es venir al Coloso.


   
Copyright -2005 © -Todos los derechos reservados - www.soyleproso.com - Terminos y condiciones de Uso -